10 de mayo: “Vuestra tristeza se convertirá en alegría” (Jn 16,16-20)

Señor Jesús ¡ojalá!
¡Ojalá nuestra tristeza se convierta siempre en alegría!
Y no por nuestro méritos y estrategias,
no por nuestras capacidades y buen hacer sino por ti, por tu Palabra,
por tu Espíritu que nos inspira y acompaña cada día.

Señor Jesús,
¡hay tantas cosas que entristecen nuestro corazón!
¡Tantos motivos para creer que no es posible vivir la perfecta alegría
como algo propio de los seres humanos!
Sin embargo, cada mañana nos muestras infinitas razones
para que toda tristeza se convierta en alegría.

Por eso hoy, Señor Jesús, te decimos:

Gracias por el sol que acompañará hoy nuestra jornada.
Gracias por el aire que respiraremos y que nos dará vida.
Gracias por las personas
con las que tendremos oportunidad de hablar,
de trabajar, de proyectar y servir.
Gracias por las oportunidades que este día nos brinde.
Gracias por la sensibilidad que nos hará ver y sentir a los otros,
especialmente a los otros más vulnerables.
Gracias por los gestos de cariño, de ternura y de amor verdadero
que tendremos y que con nosotros tendrán.
Gracias por las palabras que pondrás en nuestra boca
para dar esperanza a quien la necesite.
Gracias porque sabemos que sólo tú puedes hacer
que nuestra tristeza se convierta en alegría.

Así te lo pedimos.
Así sea

Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC

oscar.alonso©oracionesdiarias