8 de mayo: “Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito” (Jn 16,5-11)

Señor ¡son tantas las cosas que llenan nuestro corazón de tristeza!
Contemplar cada día las imágenes
de cientos de personas vagabundeando por nuestras ciudades,
millones de personas hambrientas,
miles de personas a las que definimos como refugiados
para aparentar tener todo bajo control,
cientos de personas en la entrada de los supermercados pidiendo limosna,
miles de niños sin escolarizar,
una interminable lista de mujeres maltratadas,
una legión de personas mayores solas y en soledad…
cómo no se nos va a llenar el corazón de tristeza.

Por eso, Señor Jesús,
necesitamos que nos envíes tu Espíritu,
un Espíritu que renueve nuestros principios,
que nos devuelva las ganas de vivir en fraternidad,
que nos convierta en luz y sal para los otros,
un Espíritu que nos capacite para hablar,
sanar y hacer milagros en tu nombre,
un Espíritu que nos abra los ojos
y nos permita apreciar la riqueza de lo diverso
y la diversidad de dones que has puesto en cada ser humano.

Señor Jesús, envíanos tu Espíritu.
Solos no podemos.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias