1 de febrero – “¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? (Mc 5,1-20)

Señor Jesús,
¿qué tienes que ver tú conmigo?
¿Por qué me buscas?
¿Por qué siempre me encuentras?
¿Por qué me esperas?
¿Por qué me quieres tanto, Señor Jesús?

Señor Jesús,
¿qué tienes que ver tú conmigo?
Si a la que te descuidas me descuido,
a la que me esperas yo desespero,
a la que me pides yo ya he pedido,
a la que me comprometes yo ya estaba liado
con mis cosas, Señor Jesús.

Señor Jesús,
¿qué tienes que ver tú conmigo?
Si mi corazón anda siempre a la deriva,
si mi compromiso es siempre pobre y poco subversivo,
si mi anuncio de la Palabra es raquítico,
si mi testimonio es débil y pequeño,
si mi oración es prefabricada
y mi liturgia a veces es un trámite, Señor Jesús.

Señor Jesús,
¿qué tienes que ver tú conmigo?
Dime hoy también a mí:
«Vete a casa con los tuyos y anúnciales
lo que el Señor ha hecho contigo
por su misericordia».
Te lo pido de corazón, Señor Jesús.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias