1 de junio – “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular” (Mc 12,1-12)

Tú, Señor, eres para mí:
la mañana que siempre me espera,
la mano que acoge y que da bienvenida,
el abrazo que arropa y devuelve a la vida,
el perdón que sana y reconcilia,
la piedra angular de todo cuanto soy, sé y creo.

Tú, Señor, eres para mí:
la razón de mi vida,
lo primero, el centro, mi motor,
mi mejor amigo,
lo mejor que me ha pasado,
la piedra angular de todo cuanto soy, sé y creo.

Tú, Señor, eres para mí:
el hermano que se acerca,
el extranjero que llama a mi puerta,
el prójimo lejano que despierta mi conciencia,
la piedra angular de todo cuanto soy, sé y creo.

Tú, Señor, eres para mí:
ese regalo inesperado,
la misión más apasionante,
el amor más sincero,
la pasión de las pasiones,
el sentido primero y último de mi vida,
la piedra angular de todo cuanto soy, sé y creo.

Tú, Señor, eres para mí, el Señor de mi vida. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias