10 de abril – “Sabían bien que era el Señor” (Jn 21,1-14)

Señor, ¡qué gusto leer tu Palabra esta mañana!
Aquellos discípulos, después de tu resurrección,
no atinaban a verte con claridad,
les costaba identificarte sin duda alguna,
aquello de tu resurrección ¡era tan fuerte!,
pero pese a todo sabían bien que eras tú.

Señor, hazme como tus discípulos:
atrevidos, acogedores, creyentes,
con dudas y ciertas incertidumbres,
pero que sepa bien que eres el Señor de mi vida.

Señor, hazme como tus discípulos:
hombres y mujeres expuestos,
que se dejaron sorprender por la fuerza de tu presencia,
que pese a que todo resultaba difícil de aceptar
desde su capacidad de entender que en verdad resucitaste,
que también yo sepa bien que eres el Señor de mi vida.

Señor, hazme como tus discípulos:
hombres y mujeres trabajadores,
que se fían de tu Palabra y por ella echan las redes,
que se dejan acompañar por ti,
que se sienten cuidados y sacian sus hambres
después de una dura jornada de trabajo
gozando de tu compañía,
que también yo sepa bien que eres el Señor de mi vida. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias