11 de enero 2017: “Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar” (Mc 1,29-39)

 

Señor Jesús,
necesitamos orar y aprender a orar ¡enséñanos!
A veces nuestra oración
es una especie de monólogo
en el que sólo hablamos nosotros
y nos respondemos nosotros mismos.
A veces es una interminable lista de deseos,
peticiones y súplicas que lanzamos sin respirar.
A veces nuestra oración es todo queja, todo pesar, todo duda.

Señor Jesús,
tú antes de iniciar algún momento importante,
te retirabas a orar.
Era necesario para ti estar a solas con el Padre.
Ponerte en su presencia,
escuchar su palabra,
dejarle hablar al corazón,
pedirle la bendición y ser enviado.
Y eso es lo que nosotros queremos.

Señor Jesús,
haz que en nuestra vida cotidiana
encontremos espacios y tiempos para orar con calma,
con serenidad, hacer silencio
en medio del alboroto y el ajetreo diarios,
escuchar tu palabra, saborearla, meditarla,
discernirla y vivirla en verdad.
Así te lo pedimos.
Así sea

 oscar.alonso © oracionesdiarias