10 de octubre – “El que no está conmigo está contra mí, el que no recoge conmigo desparrama” (Lc 11,15-26)

Señor, hoy te entiendo con claridad. Lo tengo claro:
no se puede servir a dos señores,
no se puede llevar una doble vida,
no se puede ser una cosa y aparentar la opuesta, no se puede construir tu reino y al mismo tiempo decostruirlo, no se puede ir contigo en la misma barca y remar en contra, no se puede echar mano al arado y echar la vista atrás, no se puede ser de los tuyos y comportarse como si no lo fuéramos, no se puede hablar de ti y dejar que nuestra vida no te transparente, no se puede vivir con hondura si no morimos a todo aquello que nos aleja de ti, no se puede estar cerca tuyo sin estar cerca de los demás, especialmente de los que más lo necesitan, no se puede caminar a tu lado si no logramos ir al paso de los últimos, no se puede entender tu Palabra si no escuchamos las palabras de la calle, del vecino, de los compañeros…

…sólo se puede si en ti ponemos nuestra esperanza, si en ti fundamentamos nuestras razones, nuestros motivos, nuestros anhelos y proyectos.

Sólo nos pides “conmigo o contra mí” porque tu evangelio no hace buenas migas con los apaños, las rebajas y las interpretaciones.

Señor, cuenta conmigo: aquí me tienes. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias