11 de febrero – “Algunos discípulos comían sin lavarse las manos… …dejando a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición” (Mc 7,1-13)

Que me salte las normas injustas,
las que esclavizan, las que me hacen dependiente,
las que evitan que piense, las que confunden,
las que solo buscan perpetuar la riqueza del rico,
la desigualdad de los más favorecidos
y el desequilibrio que deshumaniza.

Que me salte las normas inmorales,
aquellas que confunden libertad con libertinaje,
lo sagrado con los caprichos,
el sinsentido con la causa de todas las causas.

Que me salte las normas que crucifican,
que hieren, que aíslan, que disgregan,
que deshumanizan, que indignan,
que denigran, que empobrecen y anulan a la gente sencilla.

Que me salte las normas que hacen de Dios alguien lejano y justiciero,
que limitan la experiencia creyente
a un mero cumplimiento de mandamientos
y a una obediencia ciega a normas impersonales.

Que me salte las normas que niegan que eres un Dios cercano,
personal, Padre, compañero de camino,
compasivo y misericordioso,
siempre dispuesto al perdón,
paciente y sencillo, dador de vida y fuente de todo bien.

Que no me lave las manos
si al no hacerlo me reconocen como discípulo tuyo,
dedicado por vocación a servir y a seguirte,
a anunciarte con la vida más que con el cumplimiento de normas,
con la entrega generosa más que con liturgias y mandamientos vacíos
que hablan de la tradición pero no de ti. Así sea

oscaralonso©oracionesdiarias