11 de febrero – “El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y venga conmigo” (Lc 9,22-25)

Pregón de cuaresma

Señor Jesús,
¡cómo empieza la cuaresma!
Ya desde el primer día nos avisas
sin paños calientes:
si queremos seguirte, vivirte, anunciarte,
ser testigos de tu misericordia,
ser tus manos, tus pies,
tus labios, tu mirada…
hemos de negarnos a nosotros mismos,
sabernos enviados no protagonistas,
ponerte a ti por encima de todo lo demás,
renunciar a nuestras cosas
(ideas, seguridades, cabezonerías, conquistas…),
cargar con nuestras propias cruces,
las de las propias heridas,
las de los propios errores,
las de la propia miseria,
las de la propia ceguera,
las de la propia desazón y desesperanza,
las del propio egoísmo
y, después, sólo después, ir contigo,
disfrutar de tu compañía,
saborear tus palabras,
gustar de tu amistad,
apasionarnos con tu pasión por el reino,
por tu amor incondicional por las personas,
vivir el reino en primera persona para siempre.

Señor Jesús, pues aquí nos tienes.
Dispuestos.
Convierte nuestro corazón
para que te sigamos,
nos neguemos a nosotros mismos,
carguemos con nuestras cruces
y vayamos contigo. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias