11 de marzo – “No he venido a abolir la Ley, sino a darle plenitud” (Mt 5,17-19)

Señor, vivimos en un mundo repleto de leyes,
de normas, de códigos de conducta,
protocolos, de mandamientos,
pero todo sigue estando siempre más revuelto que ayer.
Los seres humanos nos acostumbramos rápidamente
a incumplir las normas
que nosotros mismos creamos e imponemos… somos así.

Señor, hoy tu Palabra nos recuerda
que tú no viniste a hacer borrón y cuenta nueva
respecto a la Ley
sino que viniste a dar cumplimiento a la misma,
enseñarnos con tus palabras, tus gestos y tus acciones,
que la Ley hay que cumplirla siempre que así
seamos más humanos, más serviciales, más cercanos,
más humildes, mejores y más parecidos a ti.

Señor, cumplir lo que la Palabra dice no es fácil.
De hecho, a veces pienso que es directamente imposible:
amar al prójimo, perdonar siempre, amar a los enemigos,
tener por bienaventurados a los que lloran, a los que sufren,
a los que trabajan por la paz…,
poner la otra mejilla, decir siempre la verdad,
ser honestos, no pronunciar tu nombre en vano…

Señor, te pido que me hagas comprender que la Ley,
tu Palabra, sea para mí como una luz para mis pasos,
como un mapa con el que caminar,
como un modelo de vida y comportamiento al que aspirar.

Haz que también yo cumpla la Ley de Dios
y le dé cumplimiento con mi vida. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias