11 de mayo – “También vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo” (Jn 15,26–16,4a)

Padre bueno, ¡me gustaría tanto ser testigo tuyo!
¡Me gustaría tanto decir con mi vida
quién eres tú y quién soy yo en ti!
Pero, ¡es tan difícil ser testigo, buen testigo!

Padre bueno,
hoy me comprometo a dar testimonio
de que eres el fundamento de mi vida,
lo que desde lo más profundo me mueve,
me realiza, me enraíza.

Hoy me comprometo a dar testimonio
de que me amas, de que tu amor sana, salva y santifica.

Hoy me comprometo a dar testimonio
de que tu paciencia, tu misericordia,
tu compasión y perdón para conmigo
son infinitos y que los siento a cada paso,
cada día, todos los días.

Hoy me comprometo a dar testimonio
de que pese a mis infidelidades y flaquezas,
pese a mis inseguridades y abandonos
tú jamás te olvidas de mí,
siempre me llevas de la mano,
siempre acompañas mi caminar.

Hoy me comprometo a dar testimonio
de que eres Dios, un Dios alegre y hermano,
un Dios esperanzador y comprometido,
un Dios todo comunión,
todo cercanía, todo ternura.

Hoy me comprometo a dar testimonio
de que en mi vida no eres un adorno,
ni un fetiche, ni una especie de mago,
ni una excusa perfecta para quitarme responsabilidades,
sino la razón, lo primero, lo mejor que me ha pasado, mi Señor.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias