11 de diciembre: “Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11,28-30)

Señor Jesús, alívianos.

De nuestras prisas, de nuestras agendas absurdas, de nuestros tiempos sin tiempo, de nuestras esperas aceleradas y nuestros tiempos perdidos, alívianos, porque todo eso nos cansa y nos agobia.

Señor Jesús, alívianos.

De nuestras constantes mediocridades, de nuestras auténticas incoherencias, de nuestros postureos y superficialidades, de nuestra apariencia sin sujeto, de nuestro deseo constante de perfiles perfectos, alívianos, porque todo eso nos cansa y nos agobia.

Señor Jesús, alívianos.

De nuestra insolidaridad asumida, de nuestra indiferencia hacia los más vulnerables, de nuestro fracaso para defender a los últimos, de nuestras excusas a la hora de dar voz a los sin voz, de nuestro raquítico compromiso por la justicia, alívianos, porque todo eso nos cansa y nos agobia.

Señor Jesús, de todo lo que nos hace esclavos, de todo lo que normaliza lo anormal, de todo lo que justifica la violencia, alívianos, porque todo eso nos cansa y nos agobia. Haz que nunca olvidemos que quien anda en amor, ni cansa ni se cansa.

Así te lo pedimos. Así sea.

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC