12 de febrero – “Jesús se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió” (Mc 7,24-30)

Señor Jesús, alójate hoy en mi casa.
Tengo ganas de que te quedes un ratito a mi lado,
de que me mires con ternura, frente a frente,
de que me hables como sólo tú sabes hacer,
de que me invites una y mil veces a seguirte,
a construir tu Reino, a compartir vida y a celebrar
que Dios sigue queriéndome a pesar de mis pesares.

Señor Jesús, alójate hoy en mi casa.
Eso sí, me temo que no pasarás desapercibido
porque lo tuyo es muy fuerte,
tu mensaje sigue siendo hoy una luz en medio de la tiniebla,
un pan en medio de la hambruna más voraz,
un amigo en medio de tanto conocido interesado,
un buen abogado en medio de tantos jueces injustos,
una caricia en medio de tantos enfrentamientos por todo,
un motivo de felicidad y esperanza en medio de un mundo
que ya no sabe qué inventar
para mantenernos a todos fuera de nosotros mismos.

Señor Jesús, alójate hoy en mi casa.
Hazme dócil a tu voz,
hazme valiente para seguir apostando por tu proyecto de vida,
hazme capaz de entender que hay cosas
que sólo se entienden cuando se asumen y aceptan
como parte de nuestra vida,
hazme una persona activa y orante,
celebrativa y confiada.

Señor, te lo pido de corazón,
alójate hoy en mi casa. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias