12 de septiembre – “Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo, pero una palabra tuya…” (Lc 7,1-10)

Señor Jesús,
una palabra tuya y nuestra vida cambia.
Una palabra tuya y nos ponemos, un día más, manos a la obra.
Una palabra tuya
y somos capaces de salir de nuestro sueño
y de nuestra comodidad
para seguir construyendo tu Reino.

Señor Jesús,
una palabra tuya y nuestras manos acogen,
apoyan, ayudan y sanan.
Una palabra tuya y nuestra mirada
busca a los últimos para hacerles los primeros.
Una palabra tuya y tu Espíritu
transforma todo cuanto existe.
Una palabra tuya
y nos convertimos en Buena Nueva para los demás.

Señor Jesús,
no somos dignos de que entres en nuestras casas,
pero pasa y quédate a nuestro lado.
Danos la palabra que todo lo convierte en nuevo,
en salida, en compromiso, en vida sin límites.
Acompaña nuestra jornada,
acrecienta nuestra fe,
renueva nuestra esperanza
y fortalece nuestra caridad.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias