22 de junio: «No juzgues para que no seáis juzgados» (Mt 7,1-5)

Señor Jesús, qué bien nos hace escuchar hoy este fragmento del Evangelio. Acostumbramos a pensar que sabemos de todo, que podemos opinar y opinamos de todo y de todos, que somos capaces de calificar la vida y las acciones de los demás  sean cuales sean las consecuencias de nuestras murmuraciones y comentarios.

Y hoy Señor nos dices que no juzguemos, que vivamos en verdad, que seamos capaces de ver más allá de las apariencias, que logremos ser justos, que atendemos a cada cual con lo que es y lo que necesita, que antes de hablar de los demás, examinemos nuestro propio corazón, nuestra propia vida… y desde ahí intentemos dar vida y esperanza a todos.

Señor Jesús, haznos verdaderos, veraces y verídicos. Haznos mujeres y hombres sin prejuicios, de los que no etiquetan, de los que son capaces de empatizar, comprender y dignificar a los otros con su presencia y su compromiso. Haz que usemos con los demás la medida que nos gustaría que usarán con nosotros. Haznos buenos. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC