17 de junio: «Cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre» (Mt 6,1-6. 16-18)

Señor Jesús, hazme una persona orante. Haz que mi oración sea sencilla, cargada de escucha más que de palabras, centrada en ti, no en mí. Atenta a las necesidades de los demás y fundamentada en una confianza inquebrantable.

Señor Jesús, que cada jornada reserve ese espacio para entrar en mi cuarto y en mi corazón y en lo secreto buscarte, encontrarte y gustar de tu presencia. Y que en ti me encuentre y que al encontrarte en mí te dé gracias y me reconozca necesitado de tu ternura y misericordia.

Señor Jesús, que mi oración no sea algo autoimpuesto, ni algo que debo hacer, ni algo que si no realizo, me haga sentir culpable. Que mi oración sea el modo en el que puedo decirte, frente a frente, que ando disperso o acertado, que necesito más verdad, más comprensión y más perdón. Que me equivoco mucho, que a veces camino a oscuras, pero que también recorro y hago avances por la senda tras tus huellas.

Señor Jesús, que mi oración sea sincera, en primera persona, en tu nombre, solidaria y agradecida. Enséñame a orar. Hazme oración. Ora conmigo. Así te lo pido. Así lo necesito. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC