9 de junio: «Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo» (Mt 5,13-16)

Señor Jesús, sal y luz. Eso nos gustaría ser. Por eso, en esta oración de la mañana te pedimos que nos ayudes a ser sal, a tener esa capacidad de dar sabor a la vida, a los acontecimientos, a las acciones que llevamos adelante y a la misión a nosotros encomendada.

Señor Jesús, haz que seamos sal que sale, que grite corrupción, que denuncie la injusticia y que sirva para esparcirse y que nadie caiga cuando lleguen los momentos difíciles. Señor, haznos sal de la tierra.

Señor Jesús, luz. Haznos luz. Danos esa capacidad que tienen algunas personas para iluminar a otros, para esclarecer, para dar luz en medio de la oscuridad, para dibujar posibilidades en medio de las tinieblas.

Señor Jesús, haz que seamos luz del mundo. Que se note dónde estamos porque donde estemos seamos luz que guía, que posibilita, que se convierte en vida y esperanza para todos. Señor, haznos luz en medio de este mundo nuestro saturado de luces y pantallas. Haznos referentes para el que necesita una señal y para el que vive desorientado. Haz que brillemos en mitad de la noche y que viéndonos te vean. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC