5 de junio: «La gente disfrutaba escuchándole» (Mc 12,35-37)

Señor Jesús, hoy me gustaría reducir mi oración al mínimo. Leer tu Evangelio, escucharte con atención en sus líneas y dejarme cautivar por tus palabras. También yo quiero disfrutar escuchándote.

Señor Jesús, en nuestro silencio pon tú las palabras justas y después inspira en nosotros los gestos oportunos para con los demás. Que al escucharte sintamos que nos hablas a cada uno en primera persona.

Señor Jesús, que seamos de los que disfrutan escuchándote. Y que escuchándote te hagamos vida y te llevemos a la vida de cuantos nos rodean. Y sobre todo: renueva en nosotros las razones para la alegría y la esperanza. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC