4 de junio: «Que se haga tu voluntad» (Mt 26,36-42)

Señor Jesús, que se haga tu voluntad ¡eso son palabras mayores! ¡Cuántas veces lo decimos al recitar el Padre Nuestro y qué pocas veces pensamos en profundidad lo que significa decir eso! Son palabras que se dicen rápido pero que cumplirlas nos cuestan una vida. Ayúdanos a entender qué quieres de nosotros.

Señor Jesús, hágase tu voluntad. Pero prepáranos para acogerla, para entenderla, para poner de nuestra parte y hacerla vida, para convertir nuestro corazón a tu Palabra, para transformar nuestra mirada y nuestro corazón, para que nuestros gestos y palabras sean los tuyos en nosotros y por nosotros para los demás.

Señor Jesús, hágase tu voluntad. Enséñanos a discernir qué es voluntad tuya y qué es pretensión y deseo nuestro. Muéstranos lo que quieres de nosotros en cada momento, cógenos de la mano cuando nuestros pasos se desvíen del camino, ábrenos los ojos cuando nos ciegue nuestra voluntad y nuestro modo de entender y hacer las cosas, muévenos cuando nuestra comodidad y bienestar se conviertan en norma de vida.

Señor Jesús, haznos esa valentía de los santos que les lleva a escucharte y cumplir tu voluntad aunque tu voluntad nos cueste tanto entenderla. Haz que aceptemos antes de entender. Y aceptando tu voluntad, lleguemos a comprenderla. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC