2 de junio: «Dad a Dios lo que es de Dios» (Mc 12,13-17)

Señor Jessús, ¿cómo podemos pagarte tanto bien recibido? ¿Cómo sabremos que estamos viviendo según quieres que lo hagamos? ¿Cómo conocer qué hemos de darte y qué no? ¿Qué imagen de Dios tenemos? ¿Qué sabemos de Dios que nadie nos haya contado?

Señor Jesús, a veces, muchas veces, sin querer, sin saber cómo, intentando agradarte y quedarnos tranquilos, andamos negociando contigo y con nuestras historias, pareciendo lo que no somos y aparentando lo que quisiéramos ser y no logramos ser. Enséñanos a dar a Dios lo que es de Dios y a los hombres lo que es de los hombres.

Señor Jesús, enséñanos a hacer oración, enséñanos a alabarte, enséñanos a darte gracias, enséñanos a presentarte nuestros vacíos, nuestras heridas, nuestras dudas, nuestras fortalezas y nuestros logros, enséñanos a pedirte todo cuanto necesitamos, enséñanos a expresarte nuestros enfados y nuestras quejas, enséñanos a quererte, a confiar y a abandonarnos en ti.

Señor Jesús, que demos a Dios lo que es de Dios y a lo demás lo que le corresponda. Que sintamos a Dios como Padre, como compañero, como presencia incondicional, como el sentido de lo que somos y creemos. Señor Jesús, que demos a Dios igual que él nos da: por puro amor, sin más motivo que el de sabernos hijos e hijas amados y acompañados por él. Así te lo pedimos. Así sea