28 de abril: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás» (Jn 6,30-35)

Señor Jesús,

quiero vivir comprometido por la justicia, como tú.

Quiero ser comida para otros, como tú.

Quiero caminar hacia aquellos que necesiten a alguien que les escuche,

a alguien que les apoye,

a alguien que les acompañe en todo momento, de modo especial,

cuando la necesidad se convierta en el pan suyo de cada día.

Señor Jesús,

quiero ser para otros pan de vida, quiero creer en ti y no tener jamás sed. Jamás necesidad.

Jamás vergüenza de no tener.

Jamás miedo de no saber dónde vivir.

Jamás la inseguridad de no tener un lugar en el que poder dormir bajo un techo seguro. J

amás dignidad para seguir adelante. Jamás.

Señor Jesús,

quiero vivir compormetido por tu justicia.

Esa justicia que no olvida a nadie.

Esa justicia que no abandona a nadie.

Esa justicia que no hace acepción de personas.

Esa justicia que solo procede de ti,

que eres pan para todos y bebida

que nunca más deja a nadie con sed.

Señor Jesús,

hazme pan para otros, para todos.

Señor, hazte pan para mí

y que yo crea en ti de tal modo

que jamás quede sediento de vida verdadera.

Asi te lo pido. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC