23 de abril: «El que cree en el Hijo posee la vida eterna» (Jn 3,31-36)

Señor Jesús, ¿qué significa creer en ti? ¿Qué conlleva? ¿Cómo sabemos si creemos realmente en ti y no en cosas, en leyes y mandatos, en costumbres y tradiciones? ¿Se aprende a creer? ¿Somos creyentes? ¿Nuestra fe es fecunda y da frutos?

Señor Jesús, tu Evangelio de hoy nos recuerda que quien cree en ti posee la vida eterna, ¿qué significa eso para nosotros? ¿Qué implicaciones conlleva? ¿Por qué nosotros tenemos fe y otros no la tienen o no saben que la tienen? Se agolpan muchas preguntas en nuestro interior y cuando afirmas que quien no crea no verá la vida, nos entristecemos y hasta nos parece injusto.

Pero, Señor Jesús, haznos comprender en profundidad el sentido de tus palabras:

– haznos comprender que la fe no es una regla moral, sino ante todo, confesión de lo que nos ha sucedido contigo.

– haznos entender que no tenemos que conquistar un Reino, que el Reino está y se hace presente entre nosotros.

– haznos capaces de creer que poseemos

la vida eterna cuando vivimos cada día reconociendo humildemente que eres tú quien da sentido a nuestra vida.

– haz que no nos contentemos con afirmar que tú eres el Mesías, sino en aceptar ser hijos e hijas de Dios en él y vivir como tales.

– haz que vivamos desde el convencimiento de que hemos nacido de Dios y que nuestra vida no será más que la lenta encarnación de este nuevo nacimiento.

Señor Jesús, aumenta nuestra fe. Conserva nuestra fe. Refresca nuestra fe. Actualiza nuestra fe. Compromete nuestra fe. Sostiene nuestra fe. Acompaña nuestra fe. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC