13 de febrero – “Oyó hablar de él, se postró a sus pies y le pidió que liberara a su hija” (Mc 7,24-30)

Señor de la vida,
libérame de creerme siempre en posesión de la verdad;
libérame de pensar que todo cuanto soy,
hago y tengo depende sólo de mí;
libérame de creerme irremplazable e insustituible;
libérame de estar demasiado a gusto
con lo que vivo, pienso y proyecto;
libérame de creerme que creo como nadie,
que rezó como nadie, que mi testimonio es el mejor;
libérame de perder el tiempo,
de escatimar recursos, de justificar mis debilidades.

Libérame, Señor,
y hazme sencillo y dispuesto,
cercano y atrevido,
confiado y posibilitante.

Libérame, Señor,
desde la fe que tengo,
desde mi seguimiento,
desde tu apuesta incondicional por mí.

Libérame, Señor,
entra en mi casa
y escucha mis gritos, necesidades y quejas,
libérame y haz que me sienta libre y liberado. Así sea

oscaralonso©oracionesdiarias