14 de junio – “Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen” (Mt 5,43-48)

Señor, Dios nuestro,
¿amar a nuestros enemigos?
Pero si nos cuesta amar a aquellos
que ni son enemigos,
¿cómo amar a quien sabemos no nos quiere?
¿Cómo amar a quien sabemos que sus pensamientos,
palabras y obras nos hacen daño o pueden hacérnoslo?

Señor, Dios nuestro,
de nuevo, una mañana más,
nos propones una tarea realmente difícil,
quizás la que más puede significar lo que somos
cuando decimos que somos cristianos:
amar, pero amar también y sobre todo
a aquellos que no nos aman.
Y como te gustan los retos,
no sólo nos pides amar a los enemigos
sino también rezar por ellos,
pedir que conviertan su corazón,
que se dejen encontrar por tu Amor con mayúsculas.

Señor, Dios nuestro,
pues eso te pedimos:
que nos des esa capacidad tuya de amar,
de perdonar, de orar por los demás,
de estar cerca de los otros,
de no excluir a nadie por motivo alguno.
Nos gustaría ser como tú quieres que seamos.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias