14 de marzo – “Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más” (Jn 8,1-11)

Señor Jesús,
sé de mis errores.
Conozco bien mis debilidades.
Tengo presente mi pecado.
Soy consciente de mis infidelidades.
Experimento a menudo mi fragilidad.
Toco a diario mis heridas.
Me hago cargo de mis injusticias e indiferencias.
Me sé pequeño y débil.
Soy poca cosa…

Pero, Señor Jesús,
te escucho y todas mis miserias quedan relativizadas.
Todas mis pobrezas quedan enriquecidas.
Todos mis pecados quedan perdonados…
con una sola condición: que intente,
una y mil veces, ser mejor.
Amar más, amar mejor.

Por eso hoy, Señor Jesús,
me siento agradecido por tu Palabra
dirigida a mí también en este día:
“Tampoco yo te condeno.
Anda, y en adelante no peques más”.
Aquí me tienes.
Acompaña mi caminar.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias