14 de septiembre: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único” (Jn 3,13-17)

Señor Jesús,
hoy que tu Iglesia celebra la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz,
hacemos memoria de tu entrega,
de tu vida para los demás,
del sacrificio por el que pasaste
para darnos vida y vida abundante.

Señor Jesús,
a nuestro alrededor hay todavía muchas personas,
hombres y mujeres, niños y adultos,
que cargan con la cruz. Por eso esta mañana:

Te pedimos por los más pobres,
por los que no cuentan,
por los que no producen nada porque nada tienen,
por los apartados por razón de su etnia,
de su raza, de su cultura,
de su religión, de su acento…
te pedimos por todos aquellos
que cargan con una cruz que se les ha impuesto.

Te pedimos por los dictadores,
por los maltratadores, por los corruptos,
por los que minan la convivencia,
por los que alientan la injusticia,
por los promotores de desigualdades,
por los violentos,
por los que hacen al otro sentirse inútil e insignificante…
te pedimos por todos aquellos
que cargan sobre la espalda de los demás
la cruz de su ira, de sus complejos
y de su falta de caridad.

Te pedimos por nosotros,
porque a veces contemplamos la realidad con sus cruces
y no somos capaces de pasar del hacernos cargo de lo que pasa,
o no somos capaces de cargarnos con esas cruces,
o no somos capaces de encargarnos de ellas
para que desaparezcan o se lleven más livianamente.

Señor Jesús,
haznos entender que tanto amó Dios al mundo
que te entregó para darnos vida.
Que hoy, ante tu cruz o con ella en nuestras manos,
te pidamos más fe, más esperanza y más caridad.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias