15 de septiembre: “Ahí tienes a tu madre” (Jn 19,25-27)

En nuestra oración de hoy,
Señor Jesús,
queremos recordar de modo especial a María, tu Madre.
¡Nos gustaría tanto parecernos a ella!

María es una buena síntesis,
la mejor síntesis,
de todo cuanto tu Palabra nos dice que es seguirte,
seguirte hasta el final… y más allá del final.

María fue una mujer de su tiempo,
pero fue una mujer que se adelantó mucho a su tiempo,
que tuvo la valentía de ver mucho más allá
de lo que sucedía en su tiempo.

María fue madre,
una madre entregada a su hijo y a su familia,
una madre desvivida por los suyos,
una madre que se fió de Dios,
que le dijo sí a Dios… una madre valiente y fiel.

María fue una discípula tuya,
una seguidora incansable,
una persona discreta, tras las huellas del Maestro,
una mujer comunitaria y fraterna.

María también fue, Señor Jesús,
la Virgen de los Dolores,
cuya fiesta celebramos hoy:
te vio sufrir,
sintió contigo cómo se iban desarrollando los acontecimientos,
te acompañó hasta el final
y tú nos la dejaste como madre.

Te pedimos, Señor Jesús,
que nos hagas seguidores tuyos como María:
fieles, atentos, todoterreno,
comunitarios, profundamente creyentes
y al pie de la cruz.
Así de lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias