17 de noviembre – “Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa” (Lc 19,1-10)

Señor,
al igual que Zaqueo,
sabes que ando esperando que pases a mi lado,
que me dirijas tu mirada
y me digas que quieres alojarte en mi casa,
invitarme a compartir la vida,
quedarte conmigo,
convertir en serio mi corazón.

Señor,
al igual que Zaqueo,
sabes que soy pequeño no sólo en estatura
sino sobre todo en compromiso,
en servicio,
en libertad,
en cariño,
en amor al prójimo,
en mi vida de oración,
en mi modo de celebrarte…

Señor,
al igual que Zaqueo,
me gustaría detenerme ante tu presencia,
reconocerme tal y como soy
y desde ahí comprometerme a vivir tu evangelio sin glosas,
sin excusas, sin “esto lo inicio mañana”.
Te pido la fe y la fortaleza necesarias
para que así sea.
Para que cuando poses tu mirada en mí
esté dispuesto a bajar a la tierra,
a pisar por donde tú pisas
y a sumarme a tu proyecto de mejora del mundo.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias