18 de marzo – “Quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna” (Jn 5,17-30)

Señor, ¿quién escucha tu palabra?
En un mundo como el nuestro
en el que un tercio de las personas deambula por la vida
con los auriculares puestos,
otro tercio habla a voces
sin apenas dar posibilidad al otro de expresarse
y el tercio que queda está sumergido en escritos,
discursos, redes sociales, traducciones,
publicidades e ideologías,
¿quién escucha tu palabra?

Señor, reconozco que tu palabra no es difícil de leer,
pero también que me cuesta entender a veces
qué quieres decirme,
me cuesta tomarla y aceptarla con toda su radicalidad
y, casi siempre, acabo traduciéndola a mi medida,
quedándome con la parte de ella que más me emociona y me enternece
pero dejando a un lado la parte que exige renuncia,
que implica sacrificio
y que me remueve por dentro.

Señor, en esta mañana
te pido que me hagas dócil a tu voz,
que me des la competencia necesaria para leer tu palabra
y dejarme empapar y transformar por ella;
que cuando te lea te vea,
que cuando te lea te crea y así, como tú dices,
poseeré también yo algo de esa vida eterna que nos prometes.

Señor, que escuche tu palabra y crea al que te envió,
el Dios de la presencia y la ternura,
el Dios de la buena gente. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias