18 de noviembre – “Echó a andar delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén” (Lc 19, 11-28)

Señor,
que no olvide jamás que tú eres el maestro,
que me fije en tus huellas,
que las siga,
que aprenda a caminar por donde tú caminas,
que acomode mi paso al tuyo,
que no me detenga cuando te sigo.

Señor,
que me sepa seguidor,
discípulo,
aprendiz,
caminante,
profeta y fiel.
Que te siga a ti
no a otras cosas y personas,
que anuncie el reino
y no a mí mismo y a mis historias,
que predique con el ejemplo de mis obras
más que con el discurso cargado
de palabras bonitas y de bonitas intenciones.

Señor,
que suba tras de ti a Jerusalén,
que comprenda mi corazón que este ascenso no es fácil,
ni para cobardes,
ni para mediocres,
ni para confiados en las propias fuerzas,
ni para expertos en subidas…
sino para hombres y mujeres que buscan
y en ti encuentran la razón de su vida.

Señor,
que al verte pasar delante de mí
me ponga tras de ti en camino,
hacia Jerusalén. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias