18 de septiembre: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya…” (Lc 7,1-10)

Señor Jesús, amanece.
Nos levantamos.
Nos ponemos en marcha.
De nuevo, un día más, una semana más… para vivir,
para dar vida, para amar, para contemplar,
para soñar, crear y crecer. de nuevo,
una jornada más para ponernos a la escucha de tu Palabra.

Señor Jesús,
como aquel centurión,
tampoco nosotros somos dignos de que entres en nuestra casa,
en nuestros trabajos y quehaceres,
en nuestra bendita rutina,
pero sabemos que una palabra tuya
nos conecta a lo mejor de nosotros mismos,
nos eleva hasta lo más profundo de nosotros mismos,
allí donde tú habitas siempre.

Señor Jesús, danos vida.
Haznos hoy personas cuya fe abre puertas,
rompe esquemas, borra prejuicios,
escucha sin condiciones,
perdona sin contrapartidas,
dignifica por puro amor.

Señor Jesús, acompaña nuestra jornada.
Estate con nosotros.
Sé nuestro guía y compañero
porque una palabra tuya bastará para sanarnos.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias