2 de febrero – “Y la gracia de Dios lo acompañaba” (Lc 2,22-40)

Señor, ¡qué suerte tenemos!
Tú, a pesar de nuestros olvidos,
de nuestras constantes preocupaciones por las cosas,
de nuestra falta de caridad,
de nuestro pasotismo ante tantas cosas,
de nuestras excusas constantes,
de nuestra indiferencia ante todo lo que puede trastocar nuestra vida,
de nuestras liturgias sin celebración
y de nuestros credos sin fe,
tú, a pesar de todo, siempre nos acompañas.

Señor, a Jesús la gracia de Dios lo acompañaba.
El amor de Dios moraba en él
y desde él se iba desgranando para los demás.
También hoy nosotros te pedimos
que nos acompañe tu gracia,
que nos sintamos graciosos, agraciados y agradecidos.
Que el amor de Dios esté presente y cambie nuestra vida
y que acompañemos también nosotros a los demás en el día a día.

Señor, acompañar no es fácil.
Dejarse acompañar tampoco.
Te pedimos la fe y la voluntad necesarias
para intuir tu presencia y tu gracia en este día,
para dejarnos acompañar por ellas
y para compartirlas con todo el que llegue hasta nosotros.
Gracias por estar siempre a nuestro lado.
Gracias por acompañarnos siempre. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias