2 de noviembre: “Para que donde estoy yo, estéis también vosotros” (Jn 14,1-6)

Señor Jesús,
hoy la Iglesia y tu Palabra
nos invitan a conmemorar a todos los difuntos.
Sabemos que tu deseo, y así nos lo dices,
es que donde tú estás estemos también nosotros.
Ojalá podamos un día gozar de tu presencia,
ojalá en tus estancias haya una para nosotros.
Pero ahora la vida sigue y hay ¡tanto por hacer!

Señor Jesús,
tú nos conoces bien, somos barro de tu barro,
somos imagen y semejanza del que nos creó,
somos hombres y mujeres que gastan su vida en hacer el bien,
en hacer felices a los demás,
en dignificar su existencia.
Haz que no tengamos miedo a “morir”
en cada una de esas acciones.

Señor Jesús,
a menudo nos encontramos con los impedimentos de la enfermedad,
de la pérdida de seres queridos,
del fracaso en muchos proyectos,
de ser incomprendidos por nuestros semejantes,
de pensar que quizás lo que somos y hacemos
no merece la pena…
Haz que pongamos la confianza siempre en ti,
que estás siempre con nosotros.

Señor Jesús,
en un día como este,
te presentamos a todas aquellas personas
que vivieron junto a nosotros
y que ya no están físicamente a nuestro lado:
les echamos de menos,
a menudo les recordamos con nostalgia
y nos produce un hondo pesar el pensar que no volverán.
Haz que confiemos en tu misericordia y en tu promesa,
profundamente convencidos de que tú eres el camino, la verdad y la vida.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias