2 de octubre – “Se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» (Lc 18,1-5.10)

Señor,
¿quién es el más importante en el reino de los cielos?
¿Cómo les reconoceremos?
¿Por qué ellos y ellas y no otros?
¿Se puede ser de ellos aun no siendo ya un niño?

Señor, tú nos dices hoy
que el más importante no es el que piensa que lo es,
sino el que se hace pequeño,
el que se abaja,
el que vive desapropiado,
el que se sabe en manos de Dios,
el que no tiene miedo a compartir,
el que emprende acciones justas,
el que se compromete en causas nobles,

Señor, tú nos dices hoy
que el más importante es
el que restituye dignidades con sus gestos, palabras y obras,
el que sueña horizontes para todos,
el que se embarra por rescatar a otros,
el que es incapaz de pensar en sí mismo antes que en los demás,
el que pone a disposición de los demás cuanto sabe y es,
el que sabe que el tiempo sólo se disfruta cuando se invierte en los demás,

Señor, tú nos dices hoy
que el más importante es
el que tiene la paz dentro de sí mismo,
el que se sabe regalado,
el que no huye hacia delante sino que vive el presente como un don,
el que acoge y trata a los demás como una verdadera promesa,
el que todavía conserva mucho de niño y de la inocencia de los niños,
el que se fía por sistema de los demás,

Señor, tú nos dices hoy
que el más importante es
el que no antepone sus intereses personales a los intereses y necesidades ajenas,
el que siente que su prójimo es el cercano y el lejano,
el que vive de esperanza,
el que jamás desprecia a otro,
el que acoge sin condiciones…

Señor, haznos como niños.
Haznos libres y fiados, inocentes y cariñosos,
sencillos y siempre dispuestos a crecer. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias