20 de enero – “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado” (Mc 2,23-28)

Señor, un día más
tu Palabra me sorprende y aborda mi corazón
entrenado para que, con el paso del tiempo y los hábitos,
la indiferencia ocupe todo el lugar posible.

Un día más tu Palabra me recuerda
que todo está a nuestra disposición,
todo se ha creado para que seamos felices,
para que busquemos cómo hacer felices a los demás,
para que disfrutemos de la vida… p
ero no a costa de los demás, no despilfarrando tiempo y recursos,
no haciéndonos esclavos
de cuanto tenemos a disposición.

Señor,
¡tantas semanas espero ya desde el lunes que llegue el sábado!
¡Tantos días los gasto inútilmente
esperando que llegue el día de descanso!
¡Tantas normas cumplo sin pararme un segundo a pensar
para qué sirven, para qué están ahí!

Señor,
el sábado se hizo para nosotros
y no nosotros para el sábado.
Las normas de convivencia, de culto, de celebración,
de moral… se hicieron para nosotros
y no nosotros para ellas.

Hazme comprender
que la única norma que sirve siempre y para todos es amar,
amar aunque amar duela,
amar aunque no nos queden fuerzas,
amar sin más.

Hazme comprender que todo lo pones a mi servicio
para que todo lo utilice para servir y servirte. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias