20 de marzo – “…Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico” (Lc16,19-31)

Migajas, Señor, migajas
es lo que esperan de nosotros
tantos hombres y mujeres
que las circunstancias,
las opciones,
la mala suerte,
el destino,
la injusticia,
la economía,
las dependencias,
los infiernos personales o familiares,
las no demasiado buenas compañías,
las tentaciones,
el injusto reparto de los bienes,
los miedos,
la avaricia de otros… les ha postrado en nuestros portales,
cubiertos de dolor, de tristeza, de pena,
de desesperanza, de desánimo, de suciedad,
de agotamiento, de resignación… pero con ganas de saciarse,
como Lázaro, de las migajas que caen de nuestras mesas.

Migajas, Señor, migajas quieren de nosotros
y nosotros, muchas veces,
no somos capaces ni de compartir esas migajas
que caen de nuestras mesas,
de nuestros trabajos,
de nuestras inversiones, planificaciones y proyectos.

Señor, haznos sencillos y sensibles
a las necesidades de los otros
sin juzgar de antemano porqué habrán llegado a nuestro “portal”.
¡Es tan fácil justificar nuestra inacción,
nuestra indiferencia y nuestra pobreza de miras!

Señor, ten piedad de nosotros
y danos la capacidad de tener entrañas de misericordia
ente toda miseria, pobreza y debilidad humana.
Señor, que no nos contentemos con compartir nuestras migajas, sino que nuestra vida sea pan partido y compartido con todos. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias