20 de octubre – “Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva” (Lc 12,35-38)

Señor,
despiertos nos quieres.
Aguardando siempre,
vigilando siempre,
como centinelas,
como hombres y mujeres
que reconocen y esperan siempre.

Señor,
nos gustaría estar siempre
con las lámparas encendidas
esperando a que llegues a casa,
a que te cueles en nuestro corazón,
a que instales tu tienda en nuestras entrañas
y te quedes a vivir para siempre con nosotros.

Pero Señor,
somos frágiles,
nos dormimos con facilidad,
nos despistamos con frecuencia,
nos distraen y adormilan ¡tantas cosas!
Y en muchas ocasiones
pasas a nuestro lado, llegas…
y no somos capaces de reconocerte,
ni de abrirte, ni de saludarte.

Por eso, Señor,
hoy te decimos “mantén nuestras lámparas encendidas,
aviva el fuego que reside en nuestro corazón,
haz que permanezcamos en vela sabiendo que llegas,
que llegarás, que no nos vas a dejar solos,
que nos sentarás a la mesa contigo
y te contemplaremos cara a cara”.
Así te lo pedimos.

oscar.alonso©oracionesdiarias