2 de marzo: “Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente” (Mt 21,33-43.45-46)

Sentarme a tu lado,
saberte presente,
mirarte a los ojos,
sentir que me acoges,
alegrarme el día con tu Palabra,
levantar la mirada al mundo y verte en cada cosa…
Señor Jesús, eso es un milagro patente para mí.

Levantarme, ponerme en marcha,
salir a la calle,
descubrir vida,
ser testigo de la primera luz del día,
tararear eso de “tú vales mucho más que todo el oro,
tú eres el aire que respiro, mi razón, lo primero,
lo mejor que me ha pasado”… ç
Señor Jesús, eso es un milagro patente para mí.

Extender mi mano a quien la necesita,
tener gestos de ternura con quien los necesita,
ver posibilidades donde nadie apostaría nada,
restituir dignidades,
invitar a un café a un compañero que no lo merece mucho,
hacer las paces sobre algo que no va a ningún lado,
cerrar heridas, sanar relaciones, felicitar a alguien por algo…
Señor Jesús, eso es un milagro patente para mí.

Abrir mi corazón y dejar la puerta abierta,
conmoverme con lo que merece la pena, abandonarme a ti,
no perder el Norte, ser austero, practicar la desapropiación,
ser menor y en ti ser lo más grande por pequeño…
Señor Jesús, eso es un milagro patente para mí.

Eso te decimos hoy.
Haznos milagro para los otros.
Eso te pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias