6 de febrero: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” (Mc 7,1-13)

Señor Jesús,
las palabras del evangelio de hoy son duras,
dan de lleno en nuestro corazón y zarandean nuestras convicciones,
nuestras prácticas y nuestro compromiso real
con la construcción de tu reino.

Contemplamos perplejos
como decenas de jóvenes flotan en el agua
tras haberse hundido su embarcación,
esa que les prometieron que iba al puerto de la vida mejor.
Contemplamos la amenaza del cierre de una fábrica
de la que viven miles de familias si los trabajadores
no se someten al chantaje de perder el derecho d
e cobrar lo que es justo,
como compadeciéndonos de ellos, pero poco más.
Contemplamos a los miles de campos de refugiados
en los que malviven y sobreviven millones de seres humanos
sin que nadie tenga para ellos una salida digna.
Contemplamos a las mareas de mujeres, hombres y niños
que deambulan por nuestro continente en busca de un refugio,
de un pedazo de tierra y de un pedazo de pan,
como si viniesen de otro planeta
y nada tuvieran que ver con nosotros…
Contemplamos todo esto, ¿y qué hacemos?
¿En qué cambia nuestra vida?
¿No es esto honrarte con los labios
pero tener el corazón lejos de ti?

Señor Jesús,
convierte nuestro corazón.
Hazlo más humano y más humanizador.
Deja que tu espíritu nos mueva y nos lleve hacia los otros,
especialmente a los que contemplamos
inactivos, impotentes e indiferentes.
Así te lo podemos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias