24 de enero: “El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano” (Mc 4,1-20)

A veces, Señor,
corremos el riesgo de pensar
que todo lo que hacemos, decimos, proyectamos,
coordinamos, ideamos y proponemos cae,
como en la parábola del sembrador,
en medio del camino,
en tierra sin profundidad o entre las zarzas.
Y nos sentimos derrotados y agotados por la sensación de fracaso.

A veces, Señor,
perdemos perspectiva y no somos capaces
de descubrir que también nosotros hay tierra buena
donde la semilla cae, nace, crece y da grano.
Y no solo nosotros,
sino que los que nos rodean
también son esa tierra buena
que hace nacer una gran cosecha.

A veces, Señor,
nuestros oídos ya sólo escuchan lo que quieren
o lo que desean escuchar
y todo lo demás es como si cayera en tierra de nadie.
Pero tú, que eres el único que siembra donde nadie lo haría,
de nuevo hoy nos animas a seguir adelante,
nos recuerdas que leamos tu Palabra
y la hagamos vida.
Que hagamos el ejercicio de ver
qué dice, qué nos dice, qué dice de nosotros
y que debemos anunciar a los cuatro vientos
para que esa cosecha sea abundante.
Afina nuestro oído.
Prepara nuestra tierra.
Acompaña nuestro crecimiento.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias