21 de diciembre: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!” (Lc 1,39-45)

Por María, bendita entre las mujeres, nosotros conocemos a Jesús.
Por María comprendemos lo que significa ser seguidor de Jesús.
Por María reconocemos ese rostro amable y lleno de ternura de Dios.
Por María nos adentramos en el misterio de la fidelidad
y del abandono a la voluntad del Padre.

Por María, bendita entre las mujeres, somos hechos hijos en el Hijo.
Por María conocemos el valor de un sí que cambió la historia.
Por María nos acercamos al Señor Jesús de otro modo.
Por María nuestra oración es siempre confiada y alegre.

Por María, bendita entre las mujeres,
es más fácil entender qué es la Navidad.
Por María resulta transparente entender qué es eso de servir.
Por María aprendemos a estar al pie de la cruz.
Por María nos es más fácil acompañar a otros.

Señor Jesús, gracias por darnos a María como madre,
maestra y modelo.
A ella encomendamos hoy nuestra vida,
las necesidades que conocemos y a tantos hombres y mujeres
que necesitan como el respirar su cercanía y cariño.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias