21 de junio: “Tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará” (Mt 6,1-6.16-18)


 
Dar limosna, orar y ayunar:
estas tres cosas nos dices hoy, Señor Jesús,
que hemos de vivirlas con paz,
con transparencia y dirigidas al Padre
que ve en lo escondido.

Dar limosna, es decir,
participar en causas justas,
comprometernos por la justicia de tantos,
embarrarnos en acciones solidarias,
denunciar la injusticia
y ser profetas en la propia tierra.
Dar de lo propio,
restarse para multiplicar,
dividirse para sumar.

Orar en lo secreto,
allí donde es complicado presentarnos
como algo que no somos.
Orar desde el corazón, sin prebendas ni exigencias,
desde la absoluta confianza de hijos e hijas del Padre.
Orar sin buscar otra cosa más que tu voluntad.

Ayunar, descubrir las propias trampas,
las propias tentaciones a tener lo último,
a comprar lo que sea todo el tiempo,
a ir a la última siempre.
Ayunar de tener,
de querer ser siempre el centro, de protagonizarlo todo.
Ayunar para poder descubrir
qué es lo verdaderamente importante.
Y hacerlo alegres, convencidos… felices.

Señor Jesús,
pues esto te pedimos:
que demos limosna, que oremos y ayunemos como tú quieres.
Y el Padre que ve en lo secreto, recompensará.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias