23 de noviembre – “Ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir” (Lc 21,1-4)

Señor,
a diario contemplamos casi sin mover los ojos,
cómo la vida de tantos hermanos nuestros carece de todo,
de lo más básico: de comida, de bebida, de vestido,
de higiene, de calor, de un hogar,
de una escuela, de un entorno pacífico.

A diario lo contemplamos y,
después de apenarnos y de pensar un poco en ello,
concluimos que no hay nada que hacer
o que no podemos hacer nada
o que a nosotros tampoco nos sobra
como para regalar a otros, y encima desconocidos.

Tu evangelio de hoy, Señor,
nos recuerda que las obras de misericordia
no son un bonito elenco
de buenas intenciones e irreales actuaciones,
sino que son actitudes traducidas en acciones sencillas,
cotidianas, hechas con el corazón,
desde lo que uno es y tiene,
por los otros.

Señor,
haznos como la mujer de tu evangelio,
que aun pasando necesidad,
aun sabiéndose ella también necesitada,
es capaz de olvidarse de sí
para echarlo todo en pro de los otros.

Haznos misericordes.
Haznos serviciales.
Haznos desprendidos.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias