24 de febrero – “Cuando recéis, no uséis muchas palabras. Vosotros rezad así: Padre nuestro…” (Mt 6,7-15)

Señor,
tengo que reconocer que a veces
no uso ni muchas ni pocas palabras,
simplemente no rezo.

A veces la vida se me llena de tantas cosas,
de tantas preocupaciones,
de tantos proyectos,
de tantas personas,
de tantos anhelos… que simplemente no rezo.

A veces, cuando todo se pone cuesta arriba,
cuando viene una temporada
en la que no hay forma de levantar la cabeza,
incluso pienso que para qué rezar
si nadie responde al otro lado.

A veces, Señor,
se me olvida que orar no es deslumbrarte con palabrería,
ni montar un escenario perfecto para ello,
ni saber teologías, ni catecismos,
ni recitar frases hechas en otras lenguas.

Señor,
hoy me recuerdas que cuando haga oración
recite desde el corazón el Padrenuestro
y que haga vida las palabras que digo:
ser hijo, santificar tu nombre,
esperar tu reino, hacer tu voluntad,
recibir de ti el pan para cada día,
perdonar y ser perdonado,
no caer en la tentación y hacer el bien.

Señor, esa es mi oración de hoy. Que así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias