24 de mayo – “Os aseguro que quien deje todo por mí y por el Evangelio, recibirá cien veces más” (Mc 10,28-31)

Señor Jesús,
¡dejarlo todo! ¡Qué locura!
¡Qué prueba tan difícil!
¡Qué broma tan fina!
¡Qué invitación tan desorbitada,
nosotros que tenemos de todo
y gustamos rodearnos de más y más cosas!
¡Desapropiarnos a estas alturas de la historia!
¡Dejar lo que más queremos,
lo que más nos tiene atrapados,
lo que más valor tiene para nosotros!
Señor, eso no es posible.

Señor Jesús,
¿cómo nos pides hoy semejante locura?
¿Cómo quieres que vivamos en este mundo
como si viviéramos en otro?
¿Cómo pretendes que te sigamos
con estas condiciones tan extremas
para hombres y mujeres tan poca cosa?

Señor Jesús:
haznos comprender que el secreto está
en por qué hacer opciones,
en la persona que nos invita a ello.
Que no se sigue porque se deja todo,
sino que se deja todo porque se te encuentra
y entonces todo lo demás es lo de menos.
Que se deja todo por ti y por el evangelio,
no por la última moda
o por el último invento del gurú de turno.

Señor Jesús, haznos seguidores tuyos.
Trabajadores de tu mies.
Comprometidos discípulos
que van aprendiendo el valor del desprendimiento,
del discernimiento, del tomar decisiones,
del crecer en fidelidad a tu proyecto.
Todo lo demás, es anecdótico.
Por ti y por el evangelio
¡merece la pena dejarlo todo!
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias