24 de octubre – “Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?” (Lc 12,54-59)

Señor, ¡cuánta razón tienes!
Sabemos o creemos que sabemos prácticamente de todo:
del tiempo que va a hacer, de quién ganará el clásico,
de quién obtendrá más votos,
de quién vencerá en una competición,
de quién es culpable y de quién es inocente…
todo lo sabemos o creemos que lo sabemos.
Somos especialistas en hacer pronósticos… de lo de los demás.

Señor, hoy nos recuerdas que juzgar
lo que ocurre o va a ocurrir fuera de nosotros
es relativamente fácil, sea verdad o no nuestro juicio.
Sabemos que es fácil estar atentos a lo que sucede fuera,
a lo que otros hacen, venden, anhelan,
a lo que a otros les sobra o les falta,
a los que otros son o aparentan ser.
Analizar las vidas ajenas sin comprometernos con ellas
no es nada complicado, de hecho parece haberse convertido
en el deporte nacional.

Señor, hoy nos invitas a discernir más que a opinar,
a repensar nuestras opciones y acciones,
a relativizar lo que es relativo y tener claro qué es lo absoluto en nuestra vida.
Hoy nos invitas a practicar un buen discernimiento
sobre lo que Dios quiere de cada uno,
y eso es mucho más difícil, complejo y comprometedor
que andar murmurando, juzgando y haciendo pronósticos.

Señor, hoy te pedimos que nos ayudes a crecer
en claves de discernimiento,
para que sepamos interpretar, sobre todo, nuestro tiempo interior,
la calidad de nuestra caridad,
de nuestro seguimiento
y de nuestra entrega. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias