26 de marzo – “No he venido a abolir la ley, sino a darle cumplimiento” (Mt 5,17-19)

Señor,
abolir leyes,
quitar de en medio a quien nos molesta,
cambiar de tercio cuando no nos va bien la historia,
aplicar la ley cuando nos viene en gana,
juzgar a otros porque no hacen lo que debieran,
criticar conductas ajenas que son exactamente iguales que las nuestras,
promulgar decretos,
reformar estatutos,
acordar chanchullos…
… todo eso es fácil, porque “quien hace la ley hace la trampa”.

Pero dar cumplimiento a la ley,
requiere opciones y conlleva acciones
y eso no es tan fácil.

Señor,
dar cumplimiento a la ley es conocerla,
estudiarla, cumplirla, vivir según ella,
decidir según ella, educar según ella,
practicar la justicia según ella,
servir según ella, comportarse según ella,
realizar cambios según ella,
entender en profundidad lo que la ley dice
y lo que supone practicarla sin rebajas,
sin acuerdos de mínimos,
sin apaños entre amiguetes,
sin traducciones que la desvirtúan…

Señor,
como Jesús,
danos la capacidad de vivir según tu ley, según el evangelio.
Que no andemos buscando siempre
el cumplimiento de la misma porque toca,
porque está bien visto hacerlo o mal visto no hacerlo,
porque si lo hacemos nos premiarán… ¡no!
Que seamos adultos en la fe
y comprendamos la hondura y la profundidad que significa
dar cumplimiento a la ley,
vivir en la dinámica de las bienaventuranzas
desde el amor que sirve porque sirve.

oscar.alonso©oracionesdiarias