27 de abril – “El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante” (Jn 15,1-8)

Señor Jesús,
sabemos que quien permanece en ti
da fruto abundante.
Lo sabemos.
También nos preguntamos a menudo
que si no damos fruto quizás sea
porque no permaneces en ti,
contigo, en lo tuyo,
todo cuanto es necesario.
Nos sabemos siempre necesitados de aprendizaje,
de perseverancia, de paciencia,
de ternura, de tiempo,
de mucha misericordia.

Por eso, Señor Jesús,
en esta nueva mañana que nos regalas
te pedimos que nos mantengas unidos a ti,
que nos hagas ver en la vida cotidiana
los signos que reclaman de nosotros dar vida,
vida en abundancia,
vida que hable de tu VIDA.

Señor Jesús,
haznos buenos sarmientos, conscientes y orgullosos
de que recibimos de ti la savia para poder vivir,
servir, celebrar y generar vida.
Que nunca olvidemos que el que en ti permanece
y tú permaneces en él,
ése da fruto abundante.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias