27 de enero – “El que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre” (Mc 3,31-35)

Señor, cumplir tu voluntad es difícil.
Primero de todo porque yo tengo mi propia voluntad
y ya sabes que normalmente primero yo y luego todo lo demás.
Luego está la voluntad de los que mandan,
de los que uno depende, de los que nos gobiernan,
de los jefes, de los líderes, de los que mueven el cotarro…
Si acaso, a mi voluntad antepongo la voluntad de los que quiero,
pero de ahí a cumplir tu voluntad, ¿cuánto hay?

Señor, tu voluntad es
que ame sin medida,
que perdone siempre,
que sirva sin condiciones,
que me comprometa con la justicia,
que me entregue de corazón
a aquellos que parece que no existen,
que me dedique a anunciar tu Reino sin palabras,
que anteponga todo lo tuyo a lo mío,
que sea feliz sin olvidar que la felicidad
sólo es posible cuando es compartida
con el mayor número de personas,
que viva sin fronteras, ni exclusiones, ni clausulas,
que sea transparente y que mi vida te trasparente a ti.

Señor,
tu voluntad es ¡tan complicada!¡tan difícil de cumplir todo el tiempo!
Hoy te pido que me des la fe, las fuerzas y la capacidad necesaria
para conocer bien cuál es tu voluntad y cumplirla en mi vida cotidiana.
Te aviso: me va a costar, pero si estás a mi lado,
si te alojas en mi corazón,
todo será más fácil. Cuenta conmigo.
Así te lo pido, así sea.

oscar.alonso©oracionesdiarias