27 de mayo – “Cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros” (Mc 11,11-26)

Padre bueno,
¡cuántas oraciones te dirijo!
¡Qué manera la mía de pedirte y darte gracias!
¡Qué gusto poder hablarte frente a frente,
tratarte como a un amigo,
confiarme en tus manos cada mañana!

Padre bueno,
nos recuerdas en el evangelio de hoy
que cuando oremos perdonemos antes todo
cuanto tengamos contra otros.
Por eso mi oración quiere ser una petición de perdón
a todas las personas
de las que no me acuerdo lo que debiera,
a todas las personas por las que no rezo nunca,
a todas las personas a las que,
queriendo o sin querer,
acabo despreciando sutilmente por algo,
a todas las personas y colectivos
que “no son de los míos”,
a todas las personas
que siempre se acuerdan de mí ante ti
y que no logro hacerlas presentes
y ser consciente de que sostienen mi vida
con su oración y recuerdo.

Padre bueno,
que mi oración sea una oración sencilla,
en primera persona, agradecida,
honesta, respetuosa,
que vaya dirigida a ti de la mano de los hermanos,
siempre de la mano de los hermanos.
Que en mi oración no me olvide de los últimos
y que siempre me lleve a la vida
para ser y servir mejor.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias